Dos de cada tres hogares españoles consumen productos eco
Y el mercado factura 3.250 M€, según refleja el informe anual de Ecovalia
La alimentación ecológica sigue ganando presencia en España y ya forma parte de la cesta de la compra de dos tercios de los hogares. Esta es la principal conclusión que se desprende de informe Datos de producción y consumo ecológico en España que ayer presentó el secretario general de Ecovalia, Diego Granado, en el marco de Alimentaria 2026. Durante el evento, tanto Granado como el presidente de la entidad, Álvaro Barrera, subrayaron que el mercado ecológico nacional alcanza ya 3.250 millones de euros, aunque su crecimiento continúa siendo moderado.
El documento destaca que España se mantiene como el principal productor bio de Europa al congregar más de tres millones de hectáreas de superficie agraria útil (SAU) de producción ecológica. Si bien, este modelo tiene un marcado carácter territorial, con especial protagonismo del arco mediterráneo, donde destacan Andalucía y Murcia, que concentran más de un 30% de su SAU respectivamente. Les siguen Cataluña y Baleares, ambas con un 23%. En un tercer bloque se sitúan Navarra, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana, que acaparan entre el 12% y el 13% de su SAU en ecológico.
Respecto a los cultivos, el olivar es el segundo cultivo principal –representa el 10% de la superficie y totaliza 284.335 hectáreas–. Por delante, se sitúan los frutos secos (30%) y, por detrás, los cereales (5%), todos ellos representativos de la zona agroclimática mediterránea.
Consumo aún por debajo de Europa
El informe revela que el auge de la alimentación ecológica responde a una combinación de factores sociales, económicos y culturales. Entre ellos, destaca la relación entre el consumo y el poder adquisitivo, el arraigo de una cultura gastronómica orientada a la calidad, la apuesta por el producto local y un mayor nivel educativo que impulsa la conciencia ambiental. A estos elementos se suman variables demográficas, como una mayor esperanza de vida saludable, un movimiento ecologista consolidado y un entorno institucional cada vez más favorable.
España reafirma el liderazgo del país en producción bio, aunque el mercado interno aún está lejos de la media europea
Sin embargo, es preciso destacar que aunque el consumo ecológico crece, España continúa lejos de los niveles de otros países europeos. Aquí, el gasto medio se sitúa en 66 euros por persona al año, con grandes diferencias territoriales, destacando Cantabria, donde el gasto alcanza los 115 euros por habitante, muy por encima de la media nacional. De hecho, el norte y noreste del país se consolidan como las zonas con mayor consumo per cápita, impulsadas por una masa crítica que normaliza este tipo de compra.
Según Diego Granado, para alcanzar el consumo registrado en Europa, “el reto pasa por trasladar el liderazgo en producción con una mayor demanda interna”. En su opinión, “para lograrlo, es necesario reforzar la comunicación en torno al sello ecológico europeo y avanzar en medidas como la compra pública o la aplicación de un IVA superreducido, que han demostrado su eficacia en otros mercados”. No obstante, Granado explicó que la Eurohoja se percibe como una garantía de calidad y control, respaldada por certificación independiente.
Un consumidor cada vez más definido
Respecto al perfil del consumidor ecológico en España, el informe revela que muestra rasgos claros. Más del 70% del gasto procede de personas mayores de 50 años, principalmente parejas de renta media-alta, con o sin hijos, y hogares de jubilados.
En cuanto a la cesta de la compra, el consumidor ecológico prioriza la calidad frente al precio. Aunque los productos de origen vegetal representan el 67,7% del volumen total, más de la mitad del gasto (51,4%) se destina a productos de origen animal. Este comportamiento refleja la importancia de aspectos como la trazabilidad, la garantía y valores asociados a la certificación ecológica, especialmente en la carne.
Ecovalia recaba en el documento que la principal razón para elegir alimentos ecológicos sigue siendo la salud
En la cesta ecológica, los productos vegetales representan el 67,7% del volumen, aunque el 51,4% del gasto se destina a productos de origen animal, especialmente carne certificada. Este comportamiento refleja el peso de factores como la trazabilidad, la certificación y la confianza en el sello ecológico europeo.
Asimismo, Ecovalia recaba en el documento que la principal razón para elegir alimentos ecológicos sigue siendo la salud, especialmente en hogares con niños pequeños o personas con necesidades dietéticas específicas. En segundo lugar se sitúa la preocupación ambiental, mientras que en productos de origen animal gana peso el bienestar animal.
En cuanto a los canales de compra, los supermercados y grandes superficies continúan consolidando su liderazgo frente a tiendas especializadas. No en vano, el contexto inflacionista ha impulsado un comportamiento de compra más racional por parte del consumidor, favoreciendo a las cadenas de distribución organizada frente a otros formatos.

